martes, 16 de junio de 2015

LOS 7 SELLOS

SIGNIFICADO DE LOS 7 SELLOS 





El caballo blanco del primer sello, se refiere al mismo Cristo entronizado en el cielo, después de su ascensión, sale para completar su victoria en la cruz, probablemente por la brevedad del tema se originaron más preguntas que respuestas. Este caballo blanco simboliza a Cristo, en ambos casos el que va sentado en el caballo está en pie de guerra, lleva un arco para la batalla, ya ha sido coronado, y esta para completar su victoria, es decir, está en pie de  guerra contra el dragón.
Ciertamente en ese tiempo comenzó a galopar el caballo blanco, pero no detuvo su galope con la caída del dragón a tierra, ninguno de los caballos se detienen, sólo mencionamos el marco histórico durante el cual aparecen en escena para iniciar su galopar, según el libro de apocalipsis, pues estos caballos y los 7 sellos llegan hasta el mismo fin de los tiempos.
En dicho estudio mencionamos también lo que significa “dichos ambiguos o enigmas”, se trata de pasajes bíblicos con más de una interpretación aceptada, para diferentes tiempos, algo similar sucede con los sellos, pues se desarrollan de manera cíclica, es decir, primero se cumplen para Israel, luego se cumplen a nivel mundial, se trata de los mismos caballos que continúan su galopar.
Los 7 sellos implican 7 tiempos, durante los cuales se desarrolla todo apocalipsis, pero este marco general se subdivide en dos ciclos de acontecimientos diferentes, sin embargo la descripción dada para un acontecimiento, vale también para el próximo acontecimiento, por tratarse de hechos que guardan una relación de acuerdo a un patrón general, veamos este patrón:
Primer sello: Sale el caballo blanco, símbolo de Cristo y el evangelio de la paz que es predicado.
Segundo sello: Hay quienes aceptan y quienes rechazan el Cristianismo, esto da lugar al caballo rojo, significa guerra y disensiones.
Tercer sello: la guerra merma la abundancia material, da lugar a la escasés y el hambre, es el caballo negro.
Cuarto sello: en este ambiente hostil, se sabe quién es quién, hay tribulación, pestes y bestias humanas, para poner a prueba la fe, la muerte y el hades acompañan al caballo pálido.
Quinto sello: se hace una cosecha, Dios separa las cabras de las ovejas, el trigo de la cizaña, para darle a cada cual su galardón.
Sexto sello: es tiempo de oscuridad, es tiempo de confusión y juicio de Dios sobre sus adversarios.
Séptimo sello: los escogidos de Dios obtienen su galardón, prevalecen y reinan sobre los enemigos.

DIA DEL JUICIO

QUE ES EL DIA DEL JUICIO?
 
Lo primero que debemos entender sobre el juicio final es que no puede evitarse. Independientemente de cómo escogemos interpretar el final de los tiempos, se nos dice que "está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio" (Hebreos 9:27). Juan ha registrado gráficamente en el último libro de la Biblia que todos nosotros algún día nos encontraremos delante de Dios. Nadie escapará este momento culminante — una cita divina con el Creador:

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” (Apocalipsis 20:11-15).
Este notable pasaje nos presenta el juicio final — el fin de la historia humana y el principio del estado eterno. Podemos estar seguros de esto: no habrá errores en nuestras audiencias porque seremos juzgados por un Dios perfecto (Mateo 5:48; 1 Juan 1:5). Dios es siempre perfectamente justo y equitativo (Hechos 10:34; Gálatas 3:28). Dios no puede ser engañado (Gálatas 6:7). Dios no puede ser influenciado por prejuicios, excusas o mentiras (Lucas 14:16-24).

Como el Hijo de Dios, Jesucristo será el juez. Todos los incrédulos serán juzgados por Cristo, y serán castigados según las obras que han hecho. La Biblia es muy clara que los incrédulos están acumulando ira contra ellos mismos (Romanos 2:5) y que Dios "pagará a cada uno conforme a sus obras" (Romanos 2:6). Los creyentes también serán juzgados por Cristo, pero puesto que la justicia de Cristo ha sido imputada a nosotros y nuestros nombres están escritos en el libro de la vida, seremos recompensados, pero no castigados, según nuestras obras. En el juicio final, nuestro destino estará en las manos del Dios omnisciente, quien nos juzgará según la condición de nuestra alma. Por lo tanto, el juicio final será un tiempo de regocijo para unos pocos y la máxima pesadilla para todos los demás. Jesús dijo que sólo unos pocos se salvarían, mientras que los demás se perderían (Mateo 7:13-14).

Al final del viaje de nuestra alma será un cielo eterno o un infierno eterno (Mateo 25:46). Debemos elegir donde estaremos, aceptando o rechazando el sacrificio de Cristo a nuestro favor, y tenemos que tomar esa decisión antes de que nuestra vida física en este mundo llegue a su fin. Después de la muerte, ya no hay una opción, y nuestro destino es estar parado delante del trono de Dios, donde todo va a estar abierto y desnudo delante de Él (Hebreos 4:13). Romanos 2:6 declara que lo que hacemos en nuestras vidas se registra en los libros que se abrirán en nuestro juicio. Es en aquel día de juicio final que Dios abrirá Sus brazos a Sus hijos y cumplirá nuestro ferviente deseo: "Entra en el gozo de tu Señor" (Mateo 25:21).